1 jaiba mora (hembra)
2 kg. choros maltones o zapatitos
1 1/2 kg. de choritos
2 kg. de cholgas
3 kg. almejas pequeñas
1 kg. gambas escogidas
10 locos
10 trozos de róbalo o corvina 10 chuletas chancho ahumado 1 kg. de longaniza ahumada
1 1/2 kg. costillar de chancho ahumado
10 trutros cortos de pollo
10 papas
2 repollos grandes
2 cebollas grandes
1 taza de aceite
1 botella de vino blanco
10 milcaos
20 chapaleles
1 fondo de cocina
Limpie, lave y saque brillo a los mariscos. Propine a los locos el apaleo de rigor y córtelos en dos tajadas en forma horizontal; troce longanizas y costillar. Aliñe ave y pescado con sal, pimienta y leve toque de ajo. Corte las cebollas en rodajas bien delgadas. Pele las papas y déjelas en olla aparte cubiertas con agua sazonada. Deshoje el repollo y elimine a cada hoja la nervadura gruesa. Tenga preparados milcaos y chapaleles, según receta adjunta. Vacíe el aceite en la olla y cubra el fondo con las rodajas de cebolla, luego tapice con hojas de repollo; distribuya las tajadas de locos y sobre ellos acomode las chuletas y los trozos de costillas y longaniza; cubra con hohas de repollo y coloque por capas, todos los bivalvos, sobre ellos reparta las presas de ave; ponga a continuación la jaiba bien centrada y rodéela de gambas. A medida que sube el nivel de los mariscos, vaya tapizando las paredes de la olla con hojas de repollo. Termine esta superposición alimentaria colocando las presas de pescado y cúbralas con el repollo que aún le queda. Si es época de habas y arvejas le sugiero que haga un esfuerzo y las coloque como capa superior. Vierta el vino blanco, tape el fondo y póngalo sobre la llama más grande. Cubra la tapa con paño de cocina y corone con una piedra bien pesada para evitar la pérdida de calor. Tan pronto comience a borbotear disminuya la llama. Pasada hora y media vea si la capa superior está cocida, si así no fuera, ponga llama fuerte por 15 minutos más. Para servir este guisado, vaya descubriendo capa por capa, poniendo en fuentes separadas y calentadas en el horno, el repollo, el ave, los mariscos y las carnes; y en un jarro el concentrado jugo que han exudado los componentes del Pulmay. Para llevar al comedor este curanto se necesita de una especial disposición del moblaje y utensilios, especialmente de la mesa central que ha de ser espaciosa para contener tantos elementos; si fuera estrecha, ponga mesas auxiliares. Distribuya las fuentes de pescados, verduras, carnes y mariscos, azafates con papas cocidas y con chapaleles y milcaos fritos y pocillos con pebres de cilantro y perejil. La jarra con el jugo bien caliente para servir una taza por persona. Además no olvide servilletas de papel en abundancia, porque los dedos serán el instrumento principal en la manipulación de los mariscos. Recuerde colocar un discreto recipiente donde echar las conchas. Como anexo a estos curantos mayores, incluyo las recetas de acompañantes que les son inseparables en que la papa tiene especial intervención. El chapalele mezcla de papas cocidas con harina de trigo y el milcao combinación de papa cruda rallada con papa cocida, ambos con manteca y chicharrones. En el curanto en hoyo se cuecen en conjunto con las carnes y mariscos, pero en el curanto en olla o acompañando a los curantos menores, se hornean o se fríen en aceite.
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